Cristina Fiore asumiría como presidente del Partido Renovador, gracias a un fallo de un Juez federal y no del voto de los afiliados. Denuncian irregularidades evidentes que indican que todo estaba orquestado para beneficiarla con el cargo. Puesto que beneficia a Juan Urtubey, ya que ahora contaría con un partido político más, para manejar a su voluntad.

Urubey suma partidos políticos como propios. Tales como el Frente Plural de los  Matías, Posadas y Assennato, o bien como MILES de su amigo detenido Diego Barreto, el Partido de la Victoria, entre otros. El PRS pasa a responderle con la llegada de Fiore.

“Lo ideal hubiera sido que se  dirima la conducción del Partido renovador mediante un acto eleccionario y no una imposición de la justicia como fue la designación de Fiore”, denunció en PrimeroSalta, Oscar Rocha Alfaro, dirigente del PRS.

La situación vivida como institución pone en jaque la identidad y democratización del PRS, ante esto Rocha sostiene que “Más allá de las circunstancias y de todo el marco normativo que se vivió en este proceso, terminar en un proceso judicial no nos permite que sea saludable la renovación de autoridades partidarias”.

El consenso maduro y responsable no se presentó en esta oportunidad. Quedó al descubierto el manoseo político en manos de la Senadora Nacional y alfil del gobernador Urtubey. Rocha cuenta las irregularidades que dan cuenta de ello: “votaron personas que ni siquiera estaban afiliadas, existían algunos que aspiraban a cargos y no tenían antigüedad correspondiente”.

“El perfil de PARES es un perfil claramente amalgamado con el frente gubernamental, a diferencia de la lista que promovía Gamaglia que es más bien distinto. Donde buscamos una distancia de ese frente y pretendíamos recuperar la identidad del partido para conseguir una alternancia en el gobierno”, agrega.

Para Rocha la senadora está lejos de cumplir con los objetivos del partido, en cuanto a recuperar esa identidad partidaria: “La historia política de Fiore convalida esa mirada y descreimiento, ella ha tenido conductas zigzagueantes  en conceptos ideológicos”. No se anima a hablar de involución en términos políticos, pero cerca estarán con Fiore como presidente del PRS.

Fiore asume una responsabilidad que nunca vio de cerca. Su activismo en la vida política de su partido es nulo, esto lo confirma el dirigente y agrega “que ella es un modelo que se buscó imponer mediante decisiones judiciales y sostiene que es probable que termine el PRS siendo un partido político más, donde su destino responda a los intereses de Juan Manuel Urtubey”.

Cristina Fiore es una bendecida y oportunista con suerte. En ocho años su carrera política avanzó de manera acelerada, primero asumió como Concejal capitalina, de allí pasó a ser en 2011 funcionaria dentro de la gestión de Miguel Isa como Secretaría Comercial y de Participación Ciudadana. Ese cargo duro poco, pues al tiempo pasó sorpresivamente a ser candidata a Diputada Nacional por el frente oficialista de Urtubey, desde allí no se despojó de los cargos nacionales, ya que antes de cumplir con su mandato ganó en 2013, en contra la voluntad de su partido, como Senadora Nacional secundando al hermano del gobernador Urtubey.

Ahora se encuentra al frente del Partido Renovador, gracias a un fallo del Juez Federal, Julio Leonardo Bavio, quien había ordenado revocar la decisión de la Junta Electoral que anuló la lista que encabeza Cristina Fiore por la lista PARES, por encontrar irregularidades y la avaló para participar de las elecciones internas.

Algunos dirigentes del PRS no descartan que las decisiones del Juez Federal estén promovidas a pedido del senador Nacional y hermano del gobernador, Rodolfo Urtubey.

Fuente: Primero Salta