El escrache frente a la oficina de la Secretaría de Área Metropolitana, que tiene a su cargo Matías Assennato, no solo desnuda la falta de control en la gestión municipal de Miguel Isa en relación a convenios con las cooperativas, sino que puso en discusión la creación de esta área de gobierno. Desde la dirigencia de la CCC aseguran que no cederán en su lucha por recuperar el centenar de fuentes de trabajo que “por una decisión política” desde ayer se perdieron.

Como en los viejos tiempos. Casi un centenar de personas con batucada y banderas de la CCC (Corriente Clasista Combativa)  se apostaron  frente al edificio donde funciona la Secretaría de Área Metropolitana (casa pintoresca y moderna, donde funcionaba un local comercial, y que aun no cuenta con cartelería que identifique una oficina gubernamental). Entre insultos, gritos y pedidos de marcha atrás con la decisión tomada por ese organismo, manifestantes pernotaron en el lugar por un par de horas.

Hasta principio del mes de enero pasado, todo funcionaba bien. El municipio Capital contaba con un dinero proveniente del Gobierno provincial por casi un millón y medio de pesos para el pago de servicios que prestaban casi 30 cooperativas, con 20 integrantes cada una: para desmalezado, limpieza de canales, podas, pintura, refacciones y obras varias.

 El conflicto surge cuando desde el Gobierno de la Provincia se toma la decisión de retirarle esta responsabilidad (y gran ayuda) al ejecutivo municipal sobre esos fondos e impone que pase a hacerse cargo la nueva secretaría que comanda Assennato.

Área Metropolitana comenzó con un exhaustivo control sobre las cooperativas activas, en su funcionamiento y legalidades. Allí, sostiene Assennato, se dieron con varias que no solo no cumplían con el trabajo encomendado, y por el cual se les tenía que abonar, sino que descubrieron que muchas no tenían sus papeles habilitantes como Cooperativa en regla. Se les dio un plazo, pasado el mismo se determinó que nueve queden fuera de los convenios.

“El problema surge porque comenzamos a darles de baja a algunas cooperativas, hemos tomado la decisión correcta y justa de no pagar a aquellas que no están trabajando. La lógica utilizada es “a trabajo realizado, trabajo pagado”, acentuaba Assennato a PrimeroSalta. Al mismo tiempo que agrega: “nos percatamos al hacer un relevamiento de los integrantes de cada cooperativa que donde habían 20 integrantes solo trabajaban unos cuantos y que muchos de los trabajos no se venían realizando”. Para el secretario la decisión está tomada y no van a retroceder más allá de las marchas o reclamos que realicen, respetan sus modos de exigir pero la postura del gobierno está tomada.

 La contra versión

Juan Carlos Alderete es dirigente de la CCC, fue quien se reunió con Assennato y al salir de dicho encuentro, en dialogo con PrimeroSalta, sostuvo: “nos dimos cuenta que hay una decisión política tomada. Más allá de que nos diga que nos va a recibir las veces que sea necesaria, hemos dicho que no estamos dispuestos a gastar silla y nos palmee la espalda, que nos hable de los pobres mientras aquí hay más de 160 compañeros que los han dejado afuera de la posibilidad de que lleven un pedazo de pan a sus hogares”. También agrega que les sorprende que tomen esa decisión cuando actualmente se encuentran firmando convenios de trabajo con ministerios nacionales, por ejemplo para la construcción de viviendas en municipios del interior de la provincia de Salta. Por ello no entienden el castigo político que están practicando contra su organización.

Alderete reconoce que el gobierno anterior permitió que muchas de las cooperativas trabajen irregularmente y sin control, es consciente que no es lo correcto,  asegura que se encuentran en camino a regularizar los papeles para su funcionamiento. Le pidió a Assennato que si bien tomó una decisión no voltee el convenio y dentro de un mes estarían normalizadas y legales el total de las cooperativas (son 25 el total). La exigencia fue ignorada por el secretario.

Por último sentenció que donde se encuentre el Gobernador Urtubey en Buenos Aires buscará escracharlo: “esto lo vamos a nacionalizar nosotros. Se lo he dicho a Assennato de que los lugares que este el gobernador en Buenos Aires yo voy a estar presente con compañeros para hacerle ver lo que pasa en la provincia de Salta. Ya que viaja tanto por el resto del mundo y no se preocupa por los salteños. Sea donde sea que este, programa de tv o con funcionarios de Nación se lo voy a decir.

Denuncian esclavitud

Las cooperativas se integran con 20 personas. Lo que percibían por los trabajos, eran montos irrisorios. Se les facturaban 37 mil pesos por trabajos de desmalezados y este dividirlo entre todos sus miembros, es decir, trabajaban por menos de 2000 pesos cada uno. En muchos de los casos los insumos y herramientas de trabajo debían ser adquiridos por ellos mismos.

Isa no controlaba

El dirigente de la CCC lo idolatra a Miguel Isa, relata las grandes obras que se llevaron a cabo en su gestión con la ayuda de las cooperativas. Hoy las cosas cambiaron, simplemente pidieron papeles y saltaron varias irregularidades, desnudando la falta de control por parte del ex intendente.

Hoy ante el malestar, Alderete se resfría  diciendo que  "sabían muy bien que la secretaria ha sido creada justamente para doblar a los intendentes que no responden al gobernador y para controlar a las organizaciones que son independientes como la suya". Sosteniendo que “el trabajo sucio de un gobierno lo está haciendo esta secretaria, no somos tontos”. Todo ello porque no siguen dependiendo del eje municipal.

Assennato, confirmó que muchas de las cooperativas (de 50 actuales) vienen trabajando hace años para el municipio Capital. No se animó a acusarlo a su actual vicegobernador de ser permisivo y hoy tener fuera de su oficina a más de 160 familias exigiéndole trabajo que perdieron por no mantener en regla sus cooperativas, acostumbrándose a recibir pagos por, en muchos casos, no prestar servicios.

Fuente: PrimeroSalta