Es conocido el déficit económico por el que atraviesan varios municipios de la provincia de Salta. Pero esto, evidentemente, no los limita a invertir altos niveles de dinero en eventos, ya sean festivales, corsos o simplemente carpas bailables. El clima no los ayuda y no consiguieron recuperar lo invertido.

Es costumbre que en Salta, cada localidad genere espacios para la cultura y tradición con eventos prometedores por su larga trayectoria. Existen más de treinta festivales en los meses de enero y febrero, todos ellos coinciden en un pequeño pero importante detalle: todos presentan el 60% de los mismos artistas, donde estos son los únicos que se ven lucrativamente beneficiados, por sus elevados caches. Además de recibir buen auspicio mediático en cada presentación ante los medios de comunicación.

Por ejemplo, el municipio de La Viña, no es uno de los que más goza económicamente. Sin embargo, su intendencia se aventuró a realizar su tradicional y reconocido festival del Humor y Canto. La inversión, cuenta su intendente a PrimeroSalta, ronda los 300 mil pesos. De estos el 60% es para el pago de artistas y sonido, el resto se destina para publicidad y acondicionar el predio para el desarrollo del evento. La entrada tuvo un costo de 90 pesos, entendiendo que debían asistir más de 30 mil personas para recuperar tal inversión.

Más allá de contar con la ayuda del Gobierno de la Provincia, se torna incomprensible producir un gasto de tamaña envergadura para solo recibir menos de 10 mil asistentes. Las inclemencias del tiempo no ayudaron.  

Muchos de los municipios que llevaron a cabo Corsos perecieron en el intento. Es el caso de Cerrillos, capital del Carnaval, el municipio que se encuentra en instancias conflictivas, que debió despedir empleados municipales, invirtió alrededor de 400 mil pesos para que el Corso pueda llevarse a cabo. Con las lluvias se visualiza lejano cumplir con el recupero de ese capital.

Estos son a modo ejemplo. Son decenas de municipios que se encuentran en condiciones lamentables en cuanto a su economía se trata. En parte justifican el gasto en cuanto se buscan posicionar como atractivo turísticos, por lo menos una vez al año.

 

Fuente: PrimeroSalta