Un clima de desilusión y enojo se vivió esta tarde en la puerta del Juzgado Federal tras conocerse la sentencia por la causa Ragone 2.

 

“Nosotros queríamos que los culpables cumplan sus condenas en una cárcel común y no es sus casas como lo determinó la Justicia”. Con estas palabras, la militante de la organización H.IJ.O.S expresó el sentimiento colectivo de sus compañeros tras el veredicto que condenó a prisión perpetua domiciliaria a Miguel Gentil, Joaquín Guil y Virtom Méndez.

La decisión del tribunal, que además le dio a Antonio Saravia tres años de prisión, y a los excomisarios Abel Guaymás y Néstor Liendro dos años respectivamente por el encubrimiento del secuestro del exgobernador Miguel Ragone, decepcionó a los militantes, civiles y músicos que se juntaron en la puerta del Juzgado Federal a esperar la sentencia. “Para nosotros, todo sigue igual”, manifestó una familiar de desaparecidos.

El festival de música que le hizo el aguante a la sentencia por lesa humanidad arrancó a las 15.30 mientras los imputados ingresaban a la sala y se negaban a dar las últimas palabras a su favor –salvo Saravia que tomó la palabra para decir que es inocente y pedir justicia por él y su familia-.

Finalmente el veredicto se conoció dos horas más tarde, a las 17.30. Problemas técnicos en la transmisión impidieron que los que estaban afuera puedan escuchar lo que sucedía dentro de la sala. Sin embargo, el llanto de familiares que salieron del Juzgado a los pocos minutos anticipó la decepcionante noticia: los imputados fueron condenados pero cumplirán su condena en sus respectivas casas.

Algunos allegados a las víctimas optaron por irse del lugar, otros se quedaron a escuchar a las bandas que, después de la sentencia, siguieron tocando. Pese al malestar generalizado, los militantes y civiles optaron por cantar y levantar sus banderas en la lucha por los derechos humanos.

Durante la tarde tocaron Salamandra 220, Matías Casasola, Barrabino Alaire, Adobe, Eloy López, Azotes, entre otros.

Fuente: Portal web