Testimonios en primera persona. Indirectamente Cesar Molina, secretario general de Ademus y Carlos Berni secretario adjunto de UTM, en dialogo con PrimeroSalta, dan cuenta del ensañamiento que mantienen entre ellos y están decididos a llegar hasta las ultimas consecuencias. Todo indica que no va a terminar bien este enfrentamiento entre los sindicatos Ademus y UTM. Amenazas, destrozos de autos, se mueven en grupos y están preparados para que en cualquier momento se encuentren a “dirimir” diferencias a lo “hombrecito”. 

 “Vení por mí si sos tan hombrecito” increpa e invita Cesar Molina al dirigente de UTM Serrudo, al mismo tiempo que agrega: pero no es por ser patotero, yo quiero un debate público y vamos a ver quién tiene la verdad. Yo hace rato que le vengo peleando y lo voy a seguir peleando. El fallo salió a favor de los trabajadores y él no se lo bancó”.

Molina lo acusa a Serrudo de no ir por la gente, sino para sacarle la plata. Por eso dice “que venga por mí, porque yo soy responsable de esta situación”.

Cuenta que existe miedo entre los empleados municipales, pone de ejemplo como a una compañera de su gremio le rompieron el auto. “Los compañeros tienen que ir al CCM, ellos van pero yo no voy a esperar que algo más pase después de lo que pasó el día viernes. Yo no voy a dejar que la toquen a la gente. Si el gobierno y el ministro de seguridad no se hacen cargo voy a tener que tomar medidas yo. Lo estoy diciendo de buena voluntad, ni porque quiera agredir, pero si me agreden yo voy a reaccionar” sentenció.

Al interpelarlo sobre si se trata de un enfrentamiento de barras, dijo: “yo no tengo barra, siempre me he manejado con mis compañeros. Yo no estoy provocando, que quede claro, él (Serrudo) ha venido y le ha pegado a la hija de un compañero, destrozaron el auto de otra trabajadora y yo quiero que la justicia actué. Porque si vamos a esperar un mes o dos meses, esto se va a tornar más complicado. Por eso pido que tomen cartas en el asunto, que le digan a Serrudo que baje los decibeles, sino hagamos como la ley de los cowboy, meta tiros nomas”.

Por su parte, Carlos Berni, sostiene que no son de los que se van a exponer en los medios de comunicación respondiendo los dichos de Cesar Molina. No obstante, no perdió oportunidad y dijo: “se me hace que Molina habla mucho de puro bocón nada más. Pero no entramos en la discusión sobre patoterismo”.

El Adjunto de Serrudo afirma que en ningún momento salieron a patotear ni destrozar nada, como para que Molina venga a decir que “vengan a buscarme”.

“En el barrio, de joven Polin (Molina) era considerado el mejor para las piñas, nadie se le animaba a pelear con él. No es extraño que busque siempre solucionar todo con las manos”, cuentan ex vecinos y conocidos del sindicalista.

 

Serrudo no se queda atrás, si hablamos de cuerpo o estructura para batallar. Es actualmente uno de los dirigentes que representa a las 62 organizaciones sindicales peronistas. Motivo, que argumentan varios, por el cual no fue detenido mientras avanzaban y arrasaban en el CCM.

Mientras las amenazas en esta guerra de vedetismo sindical y oportunidades para ver quien mide más y mejor, la realidad es que de ninguno de los dos lados se busca unir fuerzas y velar por los únicos perjudicados en esta historia: los trabajadores municipales.

 

Fuente: PrimeroSalta