Desde la cárcel Federal de Güemes, el ex magistrado en PrimeroSalta por FM Capital expuso la situación que atraviesa. “Yo no estoy pidiendo la libertad, honestamente estoy pidiendo que me permitan estar con mi esposa y, por otro lado, un trato humanitario.", dijo.

El ex juez federal de Oran, Raúl Reynoso, cumple una condena a 13 años de prisión, dictada en marzo del año pasado, por haber recibido pagos, en dinero y en especies, a cambio de beneficiar a encausados por narcotráfico.

Cumple la detención en Complejo Federal Penitenciario III del NOA, en la ciudad de General Güemes, desde donde se comunicó con FM Capital para exponer la situación que atraviesan los internos de la unidad. “Estamos en emergencia, y además de eso se agravó todo con el COVID-19”, contó.

En abril, el Tribunal Oral Federal 1 de Salta le había concedido la prisión domiciliaria por 60 días, "con carácter provisorio" y fue motivado por "sus condiciones de integrar un grupo de riesgo ante la pandemia actual. 

“Estuve 60 días con presión domiciliaria, y cuando empezó a crecer el número de la pandemia, el fiscal pidió que cese la misma porque no había CoVid en el penal, y por posible tentativa de fuga”, dijo Reynoso.

“Puse en conocimiento mi situación en un escrito porque soy un paciente de riesgo. Yo solo pido la aplicación de la ley”, declaró y mostró su preocupación ante la situación sanitaria actual: “en lo que a salud atañe, tengo la preocupación que tiene todo el penal. Ya hay 3 casos de covid en el penal, y el último positivo estaba a pocos metros de mi celda, compartíamos todo. Tengo que agradecer a Dios y a los ángeles porque no me contagié”, contó.

Aseguró que “hay una cuestión que no es solamente jurídica, porque realmente el maltrato judicial que me están dando a mí pocas veces lo vi. Me están haciendo cumplir más de un tercio de la condena y sin saber si va a quedar firme o va a ser revocada”. “Yo no estoy pidiendo la libertad, honestamente estoy pidiendo que me permitan estar con mi esposa y, por otro lado, un trato humanitario. El estado de angustia y de estrés que estamos viviendo con mi familia es terrible. Si me llego a contagiar, me muero”, agregó.