En Salta se llevó a cabo una nueva marcha de los denominados “Pañuelos celestes” o “Pro-Vidas”. Exigiendo a legisladores y al gobernador Gustavo Sáenz que ninguna mujer, sea cual sea su situación, edad o peligro accedan a la ILE.

Se pronunciaron fuera de la legislatura pidiendo que no se acepte la actualización del Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo propuesto por el Ministerio de Salud de Nación y al mismo tiempo se derogue el decreto del exgobernador Urtubey sobre Aborto No Punible.

Ante  la pregunta de #PrimeroSalta ¿una niña de 9 o 10 años que fue violada debe maternar?,  el vocero de este sector fundamentalista religioso, no titubeó en responder: “Si debe continuar con el embarazo. Es peor un aborto que ser madre a esa edad”.

En contra partida a lo instituido por la Corte Suprema, las recomendaciones de la OMS y el mandato del Ministerio de Salud de la Nación, y ciego en sus argumentos (no científicos) asevera que  una niña puede ser madre.

Qué dice el Codigo Penal y el Fallo F.A.L

ARTICULO 86. (…) El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible:

Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios.

Si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.

El fallo F.A.L. fue una resolución de la Corte Suprema de Justicia emitida en marzo de 2012, por unanimidad, confirmando una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Chubut que en marzo de 2010 autorizó un aborto no punible para una adolescente de 15 años de edad que había quedado embarazada tras ser violada por su padrastro.

Aunque el aborto ya se había realizado, la Corte aclaró que se configuraba uno de los supuestos de excepción que, según jurisprudencia, la autorizaba a pronunciarse, no sólo por el caso puntual sino también por la necesidad de dictar un pronunciamiento que sirva de guía para la resolución de casos futuros. La resolución estableció tres reglas, sintetizadas por el Centro de Información Judicial:

Aborto no punible: la clave del fallo es la declaración jurada

  1. Que la Constitución y los tratados de derechos humanos no sólo no prohíben la realización de esta clase de abortos sino que, por el contrario, impiden castigarlos respecto de toda víctima de una violación en atención a los principios de igualdad, dignidad de las personas y de legalidad. De este modo, se puso fin a la incertidumbre relacionada con el alcance del artículo 86, inciso 2º, del Código Penal, en tanto algunas instancias judiciales han entendido que éste sólo se aplica respecto de la víctima de una violación que poseyera alguna discapacidad mental, criterio que llevaba a que la cuestión se judicializara a lo largo del país con resultados adversos y, en algunos casos, con riesgo a la realización del aborto o a la salud de la madre.
  2. Que los médicos en ningún caso deben requerir autorización judicial para realizar esta clase de abortos, debiendo practicarlos requiriendo exclusivamente la declaración jurada de la víctima, o de su representante legal, en la que manifieste que el embarazo es la consecuencia de una violación.
  3. Que los jueces tienen la obligación de garantizar derechos y su intervención no puede convertirse en un obstáculo para ejercerlos, por lo que deben abstenerse de judicializar el acceso a estas intervenciones, las que quedan exclusivamente reservadas a lo que decidan la paciente y su médico.