Nu Skin es una empresa que cobró celebridad en la mayoría de países de Latinoamérica, principalmente en México, Colombia, Venezuela, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Honduras. También está desembarcando en Perú y en Chile, al tiempo que se destaca en el mercado argentino.

 

En Mendoza, por caso, ha logrado crecer de manera exponencial en los últimos meses. Si bien el reclutamiento de los nuevos incautos suele darse a través del célebre “boca a boca”, también han pergeñado una interesante estrategia: masivas charlas en el complejo Le Parc.

Allí, cual una legión de militantes evangelistas, los reclutadores exponen todo un rosario de supuestos casos exitosos. “Gracias a Nu Skin logré comprarme mi primer departamento”; “Gracias a Nu Skin conseguí mi primer automóvil”; y así sucesivamente.

Los que escuchan semejante proclama sienten inmediata empatía y, en un intento por lograr el mismo éxito, quedan enganchados con la propuesta.

Será el comienzo de toda una pesadilla, donde lo primero que se perderá son los 14 mil pesos de supuesta inversión inicial que jamás se recuperarán. Luego vendrán más y más desembolsos, todos ellos dinero perdido.

Entonces, llegará la última etapa, cuando el incauto de marras convocará a sus propios amigos y conocidos para meterlos en el negocio, solo para lograr recuperar una parte de lo que estos aporten. Una cadena sin fin, donde los únicos que ganan son los que están al tope de la pirámide.

Pirámides que no son egipcias

Uno de los cuestionamientos más fuertes que enfrenta Nu Skin, al igual que otras empresas similares, tiene que ver con el sistema de venta de sus productos, a través de lo que se conoce como pirámide.

Se trata de un esquema de negocios que se basa en que los participantes recomienden y capten a más y más clientes con el objetivo de que los nuevos participantes produzcan beneficios a los participantes originales

Este esquema funciona con el único apoyo de la captación de dinero y requiere que el número de participantes nuevos sean más que los existentes. De ahí viene su denominación de "pirámide".

Es un tipo de sistema que se considera ilegal en países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Rumanía, Colombia, Malasia, Noruega, Bulgaria, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Nepal, Filipinas, Sudáfrica, Sri Lanka, Tailandia, Irán, República Dominicana y Ecuador.

 En Argentina no existe reglamentación alguna al respecto, lo cual explica que florezcan este tipo de negocios que viven de la estafa.

Si a ello se suma que este tipo de productos y servicios son promocionados por personas del ambiente televisivo, el círculo es perfecto.

En el caso de Nu Skin, la cara visible es la de la periodista del espectáculo Marisa Brel. El siguiente video es revelador en ese sentido.

 

Mientras crecen los señalamientos contra Nu Skin, la ATM mendocina ha empezado a poner la lupa en sus millonarios ingresos, que parecen no condecir con su facturación.

Fuente: adiarisalta