Ayer nos daban a conocer la noticia del hallazgo de un cadáver en el rio Chubut, a 300 metros de donde desapareció Santiago Maldonado el 1 de agosto. Hecho acontencido luego de la represión que efectuara Gendarmería Nacional a la comunidad Mapuche.
Golpes bajos, difusión de fotografías del cadáver, burlas, especulaciones, odio y un Presidente ausente, caen sobre una familia que por estos momentos atraviesa uno de los peores momentos. Claro que también nos preguntamos qué pasará si el cadáver hallado y que están utilizando con fines políticos no pertenece a Santiago.
Cuando el orden de prioridades de una institución, que se supone se encuentra al servicio de la comunidad, da a entender que su trabajo se encuentra concentrado en lo proselitista y no en lo que determina la Ley que faculta su existencia, demuestra su mayor perversidad. Varios casos de extrema necesidad no atendidas, tras el fuerte temporal en la Capital, demuestran la falta de responsabilidad.