El pasado 30 de noviembre, luego de un terrible accidente, murió el único testigo que comprometería al legislador D'Auría en causa por drogas.

Se trata de Roberto Vivas, quien era el chofer del diputado del Partido Justicialista por Metán, Héctor D'Auría, en el momento en que en un control de Gendarmería Nacional hallaron en su camioneta cocaína y marihuana. Hecho que se llevó a cabo a finales del 2013 en el peaje de Aunor.

A raíz de esto, Vivas fue a parar a un calabozo, mientras que D'Auría quedó en libertad. En ese entonces, el diputado aseguró que se trataba de una cama orquestada por un sector del PJ. Que no tenía la más pálida idea sobre la droga que se transportaba y que había sido plantada por Gendarmería.

El referente peronista se salvó de una comisión investigadora a principios del 2014, pero, según informa gente del lugar, no pudo limpiar su nombre en Metán, donde ya era conocido por ser un tipo poderoso pero ahora también se lo conoce por estar vinculado al narcotráfico.

En ese sentido, vale tener en cuenta que D'Auría es dueño de una Estación de Servicios que formó parte de los 200 allanamientos que realizaron las fuerzas de seguridad en 2017 y además, de un emprendimiento inmobiliario en el sur provincial.

Ahora bien, volviendo sobre Vivas, si tomamos en cuenta los testimonios de los familiares se trata de un muchacho humilde, muy querido en la zona. Además, aseguran que sufrió amenazas y que el largo tiempo que estuvo detenido fue solo por ser el “perejil” del caso.

Su vida tuvo un trágico final; el hecho tuvo lugar en la ruta 4, a la altura del paraje Rio Piedras, el 30 de noviembre, cuando sufrió un “accidente” y fue internado en el hospital de Metan, luego fue derivado al San Bernardo en estado crítico, donde finalmente falleció. 

 Este desenlace deja afuera a un testimonio clave en la causa que compromete a D'Auría, causa que, muy probablemente, muera de inanición en un par de años.