Ser trabajador de Call Center no es tarea fácil. Más de 35 trabajadores fueron despedidos y nada garantiza que se aumente el número. Son decenas de familias que se quedaron sin un sustento económico. Por estas horas existe más incertidumbre que certezas y el derecho a reclamar no está permitido. Versiones hay muchas pero existe una sola realidad. El silencio del gremio de Trabajadores de Comercio y  del Ministerio de Trabajo pone en evidencia el abandono que sufre el trabajador del Call Center. Conozcamos  el testimonio de una empleada.

Ser trabajador de Call Center no es tarea fácil

“Un empleado debe estar preparado para sentarse, colocarse un auricular con micrófono por varias horas y escuchar  una cantidad infinita de insultos, problemas de vidas y excusas insólitas por las que a una persona se les complica abonar el servicio contratado… somos la voz de una empresa que no nos contrató directamente, sus errores y falencias en el servicio debemos justificarlas nosotros. Llegamos a justificar hasta los errores más graves, es nuestro trabajo”, cuenta una empleada, a quien por seguridad no brindaremos su nombre.

Así mismo, relata lo difícil que se vuelve cuando tenes que vender algún producto o paquete de las empresas de telefonía. “hasta nosotros sabemos que no es el mejor paquete, pero tenemos que venderlo. Lo hacemos bajo presión por las benditas comisiones que ayudan a llegar a un sueldo interesante”. “No podemos reclamar ni exigir nada, nos acostumbramos a que sea normal estar en silencio”.

Nadie los defiende

Basta con comparar dos eventos iguales pero que terminaron de maneras distintas. Cuando se supo que la empresa Coca-Cola despidió a 50 trabajadores, inmediatamente se comenzaron medidas de fuerza para buscar recuperarles sus fuentes laborales a los despedidos. Los motivos son similares: la crisis nacional que afecta al mercado.

No obstante, recibieron el acompañamiento de decenas de gremios, el conflicto se mediatizó y el Ministerio de Trabajo salió a buscar mediar en el conflicto (actitud que no se repitió en esta oportunidad).

¿Qué tiene de diferente ATENTO de la empresa Coca-Cola? Eso se logra responder fácilmente: cuando inicio el conflicto en Salta Refrescos el gremio que nuclea  a los trabajadores salieron inmediatamente a manifestar su repudio. Pues se trataban de 50 familias que quedarían cesantes.

Aquí viene lo interesante. Cuando se logró destapar mediáticamente que más de 20 trabajadores de la empresa ATENTO fueron  desvinculados, desde el Sindicato de Comercio de Salta, la única respuesta, brindada por Ángel Ortiz, fue “nos comunicamos con representantes de la empresa a nivel nacional… son situaciones comprensibles, ante la crisis nacional que se vive”, pero bajo ningún punto de vista planteó la necesidad de hacer uso de las facultades gremiales para defender a esos trabajadores y devolverles su fuente laboral.

Los empleados de call center son considerados empleados de comercio y eso es una desventaja para quienes se desempeñan allí, entendiendo las consecuencias de salud y remunerativas del oficio.

El silencio del Sindicato de Comercio desnudo la falta de interés por defender a los trabajadores. Dejando en claro el nivel de representatividad y derechos que tienen quienes siguen trabajando. Su desinterés explicito permitió que la empresa despida a 35 empleados y se termine la discusión.

Pero el peor de los silencios es el del Gobierno de la Provincia de Salta, quienes ni siquiera se pronunciaron en contra. Como pocas veces sucedió, desde el Ministerio de Trabajo no se conocieron versiones al respecto de los trabajadores despedidos por ATENTO. Aspecto que despertó la inquietud de los cesantes.

ATACC no tiene alternativa

El sindicato de trabajadores de Call Center ATACC, con delegación en Salta, no pudo interferir ni actuar en esta oportunidad. Se desconoce el trasfondo de su inacción, pero fuentes del Ministerio de Trabajo y desde el propio Sindicato de Comercio aclaraban que no tienen las habilitaciones correspondientes para actuar ante un conflicto gremial. Ser una delegación, al parecer, no es suficiente para salir a la batalla.


Atacc simplemente se limitó a invitar a los despedidos para asesorarlos legalmente.  Esta osada decisión fue motivo de autobombo en la página oficial de la organización, donde publicitaban al delegado en la provincia de salta quien expresaba: “ES LA PRIMERA VEZ QUE UN SINDICATO REPRESENTA Y DEFIENDE LOS DERECHOS DE LOS OPERADORES DE CALL CENTER EN SALTA”. Todo queda en un discurso falaz, lo lógico hubiera sido que monten una reprenda contra la empresa en sus respectivas oficinas y no aceptar que despidan a 35 empleados y no denotar insensatez.

Fuente: Primero Salta