Anoche el pueblo de Cerrillos vivió un infierno. Las fuerzas de seguridad respondieron a la orden de la Intendente, que pedía el desalojo de municipales que se habían apostado en la plaza principal y habían tomado la intendencia.
Los equipos de choque de la policía llegaron como de costumbre, arrasando y apuntando con sus armas a todos los presentes. Desalojaron violentamente a las mujeres que se encontraban dentro del edificio municipal y procedieron a perseguir a quienes se encontraban en la plaza. Allí fue cuando efectivos de la policía no dudaron en comenzar con los disparos por doquier, cual cowboy alcoholizado.
La intendente Yolanda Vega optó por enviar a reprimir y no sentarse a dialogar con la decena de trabajadores de planta que despidió, aduciendo que no alcanzaba el presupuesto por el déficit económico que dejó el jefe comunal saliente. Pese a esos argumentos Vega paso a contratar a casi un centenar de empleados, dejando a los de planta cesantes y adquiriendo nuevos colaboradores con contratos precarizados.
Verdaderas Victimas
La víctima no fue Vega, quien sufrió el destrozó de los vidrios de su auto, que hasta ahora no se conocen los causantes del delito. Se sabe que parte de los que protestaban la insultaban y amenazaban con lincharla.
Tampoco fueron los empleados detenidos, golpeados y violentados por la policía durante el desalojo.
Las verdaderas víctimas fueron el centenar de vecinos, niños, mujeres y hombres que se encontraban transitando por la plaza o esperaban poder tomar un colectivo para regresar a sus casas mientras la policía disparaba por doquier, sin conciencia de los inocentes de la situación que se encontraban allí.

El pueblo no tiene la culpa de las malas decisiones o la incapacidad para resolver conflictos por parte de la Intendente y el gremio que agrupa a los despedidos. En el video gentileza de Nuestra Gente de Norte Visión satelital se puede evidenciar de lo que trata este articulo.
Fernando Climent para PS – video: Nuestra Gente producciones