Actualmente se reconocen diez actividades que exceden los límites de las leyes, ordenanzas y normas impuestas por el sistema. Hoy son moneda corriente, a tal punto que son consideradas legitimas por su gran demanda. La lucha por erradicarlas es constante, pero insuficientes. El interrogante que surge es ¿será posible combatir este rubro que llevan decenas de años en ejercicio?

 

Falta de capitales de inversión inicial para  alquileres e impuestos exorbitantes, burocracia en los trámites de habilitación, desconocimiento de las normas vigentes, incluso picardía, son algunos de los factores que surgen a la hora de incursionar en actividades comerciales ilegales en la Ciudad de Salta.

A simple vista, somos testigos y usuarios, muchas veces, de las prácticas comerciales reconocidas como ilegales. En muchos de los casos el usuario se siente rehén de estas por su condición socioeconómica, no pudiendo acceder por los altos costos que presenta el mercado legal.

Estas son aquellas actividades que van en crecimiento en la ciudad, a la vista con aceptación de muchos y poca capacidad del ejecutivo y legisladores del municipio para solucionar su situación.

 Remises compartidos:

El uso de un vehículo particular, en las condiciones que se encuentre, se dispone para el traslado de pasajeros desde los barrios de la periferia. De un punto definido y acordado con la policía vial y municipio, recogen a cuatro pasajeros y van haciendo parada en distintos espacios del micro centro de la ciudad. Su costo unitario del pasaje es de 8 a 10 pesos, cobrando incluso un 50% menos que un remis legal. Se estima que existen alrededor de 250 vehículos particulares oficiando de transporte de pasajeros. La AMT –Autoridad Metropolitana de Transporte- hace tiempo se declaro incompetente para el control de este rubro.

Trapitos: Los dueños de calles y espacios públicos. Jóvenes, adultos y familias enteras se calzan las casacas flúor y se prestan al cuidado de vehículos que se estacionan en la vía pública, durante eventos masivos. Este rubro deja mucho que desear. El costo que imponen por el “cuidado” del rodado es de mínimo 20 pesos –en un promedio de tres horas llegan a cuidar 400 vehiculos-. Sin lugar a dudas es el rubro que más molesta a propietarios. Nada garantiza que si le sucede algo perjudicial a su auto, ellos puedan reponerle.

Vendedores Ambulantes: venden lo que dos o tres empresas les dan en comodato para la venta callejera. Muchas veces son productos de temporadas, en ocasiones festivas o simplemente objetos de uso cotidiano. Son pocos los que hacen uso del nombre que llevan, la mayoría se instala en arterias de concurrencia masiva, sobre la orilla de las calles. Los precios que manipulan varían según sus ganas de terminar la jornada.

Carros Pancheros: sin lugar a dudas, esta es la actividad que mayor crecimiento tuvo en los últimos cinco años. La necesidad llevo a muchas familias a invertir en promedio tres mil pesos, conseguir un solador y armar su carro panchero móvil. Muchos cuentan con agua servida para el lavado de manos y utensilios. La mayoría no poseen mínimamente certificados de salubridad ni certificado de manipulación de alimentos. Sus precios corren desde los 5 pesos un súper pancho hasta 12 pesos, con un 60 por ciento por debajo de lo que cuesta en un local habilitado fijo.

Ferias Americanas: fue el centro de discusión un par de años atrás en el seno del Concejo Deliberante, donde de las plazas principales los obligaron a trasladarse a lugares fijos,  sacar monotributo y pagar cánones al municipio. Pese a esto, sigue siendo ilegal, puesto que se desconocen la procedencia de la mercadería, los predios difícilmente puedan ser habilitados por bomberos o aseguradoras. Mesones inmensos con ropa tendida y de techos de lonas de camión. Llevan más de 30 años de existencia y generan una demanda de todas las clases sociales, al igual que sus precios, los imponen según la cara del cliente.

Venta de cosméticos por catálogos: lo que comenzó como un pasatiempo para muchas mujeres, se terminó convirtiendo en un trabajo de tiempo completo para miles de ellas. Sin local comercial definido ni habilitado, recorren los hogares vendiendo productos de belleza. No emiten factura alguna, pese a ser de empresas reconocidas.

Manteros: en principio se trataba de jóvenes mochileros que desplegaban sus trapos o mantas para vender artesanías a los transeúntes que circulaban por peatonales, veredas o plazas. Hoy por hoy, pasadas las 22 pm se instalan centenares de vendedores de productos varios, desde artesanías, medias, juguetes, películas, electrodomésticos, entre otros más. Los precios son organizados entre ellos y se imponen.

Delivery de comida en barrios: con una inversión mínima, una buena cocinera domestica elaboran comidas varias, sándwiches calientes en las instalaciones de su hogar. Los pedidos son exclusivamente por teléfono fijo, celular y/o whatsapp. Los precios pueden alcanzar un 100% menor al de un comercio legal.

Venta de películas: en los últimos diez años se fue plagando de vendedores de películas pirateadas. El fácil acceso a la piratería que ofrece internet potencio el mercado y los altos costosos de los cines y comercios legales de estos productos fueron generando una demanda importante. Hoy se encuentran en galerías comerciales, manteros y vendedores ambulantes, a la vista de todos. Mientras en el mundo se combate y penaliza la piratería, en la ciudad de Salta es moneda corriente y legitima.

Albañiles: si bien se trata de un oficio milenario, hoy más allá de estar colegiados y perseguidos por este ente de control, son centenares de  hombres y mujeres que se ofrecen para construir, ampliar y/o refaccionar su hogar. No monotributan y para muchos son extraños en un hogar. Lleva a convocarlos y contratarlos de palabra el hecho de no contar con los suficiente para afrontar los costos que presupuestan aquellos que pertenecen a empresas o compañías de arquitectos legalmente habilitados.

Ventajas:

Dentro de las ventajas que ofrece el comercio informal se podrian  citar las siguientes:

  • Precios más bajos que en el comercio formal.
  • Posibilidad de regatear el precio.
  • Calidad aceptable en los productos.
  • Lugar accesible para realizar las compras.
  • Se beneficia la población que tiene menos recursos económicos por el costo mínimo de los productos.
  • Genera trabajo informal para cualquier persona.
  • Da oportunidad de trabajo a personas sin preparación académica.                                                

Desventajas:

  • Algunas desventajas del comercio informal son:
  • Falta de garantía en los productos y servicios.
  • Se pueden encontrar productos robados o piratas.
  • Instalaciones inadecuadas.
  • Falta de higiene.
  • Única forma de pago: efectivo.
  • El estado no recibe ingresos por impuesto.
  • La población viola las leyes.
  • Crea desorden y hay maltrato psicológico hacia las personas.
  • Puede genera inseguridad ciudadana.

El comercio ilegal comprende las transacciones de compra-venta que se llevan a cabo fuera del marco legal, donde los productos que se comercializan provienen del contrabando, piratería e incluso pueden ser robados. Usualmente, este tipo de transacciones se realizan en la vía pública por el ambulante o puestos semi fijos.

Claramente si existe una oferta es porque hay demanda. El oportunismo para generar un paliativo a la realidad financiera lleva a que cada vez existan más que practiquen estas actividades. Hoy son legítimas pero ilegales. La falta de control por parte de los entes gubernamentales les brinda la confianza a estos de seguir haciéndolo.

Requisitos para habilitar un comercio

Estos son algunos de los requisitos que se exigen para la habilitación comercial. Muchos de estos derivan en engorrosos trámites en otras dependencias del estado que incluyen otro listado de requisitos. Desde el municipio se busca generar una facilidad en la resolución del trámite, no obstante se tratan de puntos que requieren un capital de inversión edilicia, tributaria, impositiva y de gestión.

Los requisitos son:

a) Contar con la solicitud de habilitación (cuando se inicie el trámite).

b) Tener abonada la tasa correspondiente (se puede tramitar la condonación al Concejo Deliberante).

c) Acreditación de la calidad de la persona física o jurídica con los debidos documentos de identidad, poderes, mandatos, contratos y/o actas constitutivas de la sociedad si correspondiere, con copias debidamente legalizadas por escribano público.

d) Constancia de CUIT o CUIL.

e) Instrumento legal que acredite derechos de uso sobre el lugar o vehículo a habilitar, con copia debidamente legalizada.

f) Planos del local, aprobados por autoridad municipal, o en su defecto plano de relevamiento, rubricado por profesional competente. El mismo debe contar con firma certificada por el respectivo Consejo o Colegio Profesional, con copias debidamente legalizadas (se puede tramitar la condonación de los derechos de construcción).

g) Certificado de desinfección, emitido por entidad autorizada por la autoridad de aplicación.

h) Certificado de seguridad mínima contra incendios, emitido por la División Bomberos de la Policía de la Provincia.

 

Fuente: Primero Salta