El frente “Salta nos Une” se impuso en todas las categorías en Capital y varios municipios, menos en la de Gobernador. Se podria pensar que repitieron la historia de Wayar en 2007. Juan Romero y Durand Cornejo fueron los grandes malos perdedores de la jornada. Ante esto optaron por hacer extensivo el lamento, disfrazado en denuncias por fraude. Arrastrando así a todos los presentes en un ambiente de tensión y sentimientos entrecruzados.

 

Se anticipaban a tener un gran festejo, pero pasadas las 19 hs los ánimos de Romero y Cornejo se desmoronaban  optando  por no reconocer la derrota y convertir el momento de alegría en lo más cercano a una situación caprichosa de “la culpa es del otro”.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAUna importante inversión: músicos, imponente escenario, pantallas gigantes dentro y fuera del hotel céntrico.  Toda una planta entera del edificio a disposición para un solo propósito: festejar la victoria que le aseguraban con anterioridad encuestadoras  y, en el momento de cierre de comicios, las empresas de “bocas de urnas”.

 

Pasadas las horas 18, todo parecía marchar a favor para este Frente. La primera aparición ante los medios de comunicación, que se encontraban ansiosos por tener noticias de los integrantes de este bunker político, fue su vocero Fernando Palopoli, quien daba a conocer en vivo que “Salta nos Une” lideraba las bocas de urnas por encima de un punto sobre el frente oficialista FREJUREVI.

Una hora después, todo se tornó confuso y solo se observaba a dirigentes y vecinos que se acercaban al “festejo”.  Otros, simplemente pasaban a cobrar por su participación como fiscales.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl salón principal se comenzaba a llenar y posteriormente a desesperar por la espera. Los candidatos a diputados y concejales por capital se mostraban orgullosos por los resultados obtenidos y ansiosos por mostrarse triunfadores frente a su líder político JCR. Momento que nunca sucedió.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERACuando se conocieron los resultados definitivos, mientras en el bunker del oficialismo festejaban,  la espera fue la suficiente y necesaria para que asesores y el propio Romero terminen de tipiar e imprimir el mensaje que brindaría a los presentes  y sociedad, a través de una conferencia de prensa. Subieron al escenario Romero, Olmedo, Durand y Saenz para hacer la lectura del escrito, solo para eso.

 

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El Diputado Martinelli, Concejal Ricardo Villada, los candidatos del PRO, Gustavo Sáenz, entre otros se vieron con caras de incertidumbre al escuchar la idea de impugnar las alecciones en todas las categorías.

Los candidatos del PRO, se encontraban atónitos. No se les permitía festejar que por primera vez su joven partido había obtenido buenos números, que de repetirlos en mayo, contarían con una banca en diputados y concejales coloridos del PRO.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGustavo Sáenz al llegar al lugar, eufórico y sumamente feliz por el triunfo sobre su contrincante directo, que no era otro que Guillermo Durand, se dio con esta novedad. Incluso solo recurrió al típico verticalismo  al declarar que “respetara la decisión del frente”. Al finalizar el frustrado festejo, fuera del hotel  Sáenz era esperado con música y gritos de una multitud de seguidora/es a la que les pidió “trabajar el doble”.

Saenz fue el más desconcertado, quien no supo disimular ni su adrenalina de victoria ni su malestar e incomodidad por la decisión de sus pares. Pues le había ganado al supuesto favorito de los capitalinos y, obviamente al macrismo en Salta. No contento con esto de disimular, se dio el gusto después de suspender la llegada de su sponsor político Sergio Massa en Salta, y de ser recibido  el día lunes  en Buenos Aires por él.

???????????????????????????????Fueron pocos los que desentonaban mostrando su alegría. Mientras el resto de la dirigencia y candidatos solo disimulaban un estado de seriedad. Sin dudas no esperaban tales resultados, no contaban con un plan B, que les permita no hacer semejante bochorno frente a quienes los votaron. Romero podría  haber optado por levantar la mano de quienes obtuvieron una buena elección. No fue así, solo quedó demostrado que si “Juan no gana, nadie más lo hace”.