Son los propietarios de los inmuebles quienes deben pagarle a las inmobiliarias las comisiones por el alquiler de los mismos, no los inquilinos.

 

A diario se reciben denuncias por parte de inquilinos, que en el momento de firmar el contrato de locación, la inmobiliaria le obliga a pagar la comisiones y gastos que no fueran publicados, por el trabajo que le encargará el propietario del inmueble.

También es reiterada, y con mayor enojo, el caso de los inquilinos, que la misma inmobiliaria o martillero que le hizo el primer contrato, y le cobro la comisión, en la renovación, vuelva a obligarle cobrar la comisión, o no le renueva el contrato. Un verdadero abuso al inquilino cautivo.

Incluso, el abuso se da en que las comisiones que cobran estos intermediarios: uno o dos meses de alquiler (sin documentar), se le suma gastos administrativos (sin documentar), gastos de certificación de firma (sin documentar), cobro de sellados de contrato (sin documentar).  “Es denigrante que un profesional inmobiliario le cobre al inquilino una comisión para renovar el contrato si no tiene que hacer ninguna otra gestión más que actualizar los campos de información en su computadora”.

“En un mercado donde la demanda supera ampliamente a la oferta, el abuso en la posición dominante es la regla de las inmobiliarias”.

Debido a la vigencia del Nuevo Código Civil y Comercial, se ha incluido las actividades profesionales, con título universitario y matrícula oficial (martilleros, contadores, abogados, escribanos, médicos, agrimensores, psicólogos, odontólogos, ingenieros, arquitectos, y demás) a la Ley de Defensa del Consumidor. Por lo que se pone fin a las practicas abusivas que se hacían bajo la posición dominante de los propietarios e inmobiliarias.

Ante una infracción cometida por un Profesional, los Consumidores, contamos con todos los organismos gubernamentales de defensa del consumidor, para que de manera gratuita, sin necesidad de abogados, se pueda denunciar y lograr que sea respetado sus derechos.

El acceso a la vivienda es un derecho universal. Sin embargo, no todos son propietarios. El sistema inmobiliario está hecho a la medida de los intermediarios, que son los más beneficiados con un mercado que desprotege a quienes no tienen un techo bajo el cual vivir.

Con la vigencia del Nuevo Código Civil y Comercial, las inmobiliarias y corredores de comercio deben respetar a los inquilinos. No pueden imponerles leyes arancelarias que les obliguen a pagar por un servicio que no contrataron, ni que les fuera informado en la publicidad.  No se puede seguir abusando entre los propietarios e inmobiliarias de la debilidad del que necesita un techo.

Por lo que a los efectos de evitar las inmobiliarias, corredores y martilleros públicos, infringir el nuevo Código Civil y la Ley de Defensa del Consumidor, en las operaciones que ofrezcan en alquiler unidades habitacionales, deberán respetar en especial estas cláusulas.

Información: Las Inmobiliarias deben operar de buena fe, publicitar e informar, en forma cierta y detallada,  las características esenciales del inmueble, las condiciones de su comercialización y toda otra circunstancia relevante para el contrato. La información debe ser siempre gratuita para el consumidor y proporcionada con la claridad necesaria que permita su comprensión

Comisión. El corredor tiene derecho a la comisión estipulada si el negocio se celebra como resultado de su intervención. La responsabilidad del pago es del que lo contrató, el propietario. El precio que debe pagar el propietario surge de la negociación, no pudiendo ser impuesto por las leyes arancelarias locales, salvo que este no haya sido consensuado (art. 1255).

Gastos: El corredor inmobiliario, no puede solicitar reembolso de gastos administrativos que hacen a su propia actividad (art. 1354 CCyC).

Tampoco puede cobrar gastos que: 1) Sean hechos solo en beneficio del propietario (certificación notarial de firmas); 2) Que no tengan su correspondiente documentación de haber sido realizados ( informes de dominio); 3) Gastos fiscales de sellado de contrato que tenga su correspondiente respaldo de haber sido pagado en tiempo, forma y en proporción dispuesta por LEY (mitad cada uno y con su recibo).

Renovación del Alquiler:  Es nula cualquier imposición de comisiones, en abuso de la posición dominante y aprovechando de las necesidades del inquilino, que refleje una evidente e injustificada desproporción entre la retribución resultante y la importancia de la labor cumplida. En caso de ser pagada, para evitar el desalojo, el inquilino puede reclamar su restitución, con más intereses y daños causados. (En el nuevo Código Civil, no existe la renovación, se debe siempre hacer un contrato nuevo, pero a los efectos de las costumbres lo citamos así).

Cláusulas Abusivas: En los contratos de alquiler, se deben tener por no escritas las cláusulas que limiten los derechos del inquilino mediante la  imposición en la obligación de pago de comisión por la intervención de la inmobiliaria, fijen el costo de la comisión, pago de gastos  y, la subordinación  de su intervención en las sucesivas renovaciones del mismo contrato.  Aun cuando sean negociadas individualmente o aprobadas expresamente por el inquilino.

Trato Digno y No Discriminatorio: Las inmobiliarias deben garantizar condiciones de atención y trato digno a los inquilinos. Se debe dar un trato no discriminatorio, en especial al fijar las pautas comerciales. No se puede  discriminar la familia con niños,  con mascotas (a excepción de la prohibición expresa en el reglamento de copropiedad) y, en aprobación de garantías contractuales sin motivos legítimos.  En especial si las mismas pautas no son publicitadas junto con la oferta de alquiler.

Publicidad Engañosa: Las inmobiliarias son responsables por la publicidad que ofertan las propiedades en alquiler, donde no coinciden con la realidad, con el fin de agregarle un valor económico adicional que no tienen. Inexactitudes u ocultamientos pueda inducir a error, engaño o confusión respecto de las características de las propiedades o de las prestación de su servicios,  pueden ser demandadas por el inquilino.

 

Fuente: Portal web